Búsqueda personalizada

ACTUALIDAD

Loading...

domingo, 29 de abril de 2012

¿QUIEN SE HA ROBADO TU FELICIDAD?




"Alberto llegaba así a la cima de su carrera, había logrado alcanzar con mucho esfuerzo lo que tanto había deseado, y ahora desde el podio se veía a si mismo solo y con un gran vacío dentro de su corazón" 

¿Cuantas veces hemos escuchado esta misma historia? El hombre que busca algo que le hará feliz y cuando lo logra a pesar de todo siente un vacío en su interior y nuevamente siente la necesidad de buscar algo más, algo que le llene su corazón, aunque sea por un instante. Una carrera sin fin por una meta irreal, no se puede ser feliz cuando se cree que la felicidad es un lugar al que podemos llegar, cuando imaginamos la felicidad como un trofeo que llegará a nuestras manos, el ser humano en su complejidad es un animal de deseos, nuestra mente busca aquello que no tiene y que nuestro ego desea, desde muy pequeños podemos ver este comportamiento, los niños aunque tengan sus propios juguetes buscan tener los de los demás niños, esto demuestra claramente esta idea.

"Mi felicidad consiste en que sé apreciar lo que tengo y no deseo con exceso lo que no tengo"
León Tolstoi(1828-1910) Escritor ruso.
Cuando el ser humano entiende que la felicidad es un camino que recorrer y no un lugar a donde llegar, su carga emocional sera más fácil de llevar, cuando agradecemos por lo que tenemos y nos enfocamos en ello y no en lo que deseamos, desatamos una energía inimaginable, una energía capaz de neutralizar nuestra necesidad de desear más, no se trata de conformarnos con lo que tengamos, se trata de agradecimiento, según una máxima muy antigua que retumba en las voces de nuestros ancestros, todos tenemos lo que merecemos, en lugar de salir inútilmente dando tumbos por la vida, debemos concentrarnos en educar nuestra mente para que lleguen a nosotros, las cosas que deseamos, todos hemos  escuchado ya suficiente acerca del "SECRETO" la "LEY DE ATRACCIÓN" y todos conocemos o al menos entendemos como funciona, se atrae todo aquello que se sintoniza en nuestra mente, todo lo que pensamos o deseamos con intención y con una buena actitud mental, llega a nosotros; muchos de ustedes me dirán que lo han intentado sin éxito, es aquí donde entra en juego la importancia del argumento antes señalado, no podemos tener lo que no somos, ¿cómo puede un hombre mentalmente pobre, alcanzar prosperidad? aunque lleve siempre en su mente la palabra prosperidad y piense en todo momento acerca de ella, si no logra interiorizar lo que una mentalidad prospera es y como funciona, nunca llegará a lograrlo. 
No basta pensar en ello se debe actuar como si ya se fuera una persona prospera, dar ese salto de fe es lo más difícil de esta Ley.



Volviendo entonces a la felicidad, se debe entender que la felicidad no está fuera de nosotros, que nada de lo que alcancemos o busquemos fuera de nosotros podrá jamas llenar ese vacío interno, la felicidad es algo de nuestro interior, si lo pensamos bien, lo que es felicidad para mí, puede no ser felicidad para otros, ¿por que entonces pasa esto? pues por que la felicidad es algo individual, algo que depende de nuestro interior. Transformando nuestra mente, transformamos nuestra realidad, en algún momento de nuestra existencia chocaremos con aquel muro de la realidad que nos demostrará que la felicidad depende de nuestro ser interior y que nada de lo que podamos lograr o alcanzar fuera de nosotros es suficiente.

Por eso la felicidad, la verdadera felicidad, no puede ser arrebatada por nadie más, y sólo cuando sirvamos a los demás con una mentalidad transformada, enfocada al agradecimiento lograremos entonces la anhelada felicidad. 

La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos.
Henry Van Dyke(1852-1933) Escritor estadounidense.
Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.
Voltaire(1694-1778) Filósofo y escritor francés.
Desciende a las profundidades de ti mismo, y logra ver tu alma buena. La felicidad la hace solamente uno mismo con la buena conducta.
Sócrates(470 AC-399 AC) Filósofo griego.